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Alimentación para niños

Alimentación en Niños Pequeños

 

En los niños de entre uno y dos años de edad, es común que se rehusen a comer, que sean quisquillosos y que sólo quieran comer ciertos alimentos. De hecho estas conductas pueden ser consideradas casi “normales” para estos niños, aún cuando frecuentemente esto es motivo de preocupación y frustración para sus padres. No es de sorprenderse que problemas como estos causen mucha más ansiedad a los padres de niños con diabetes. Los siguientes consejos pueden ser de utilidad:
 
Normalmente los niños crecen y se desarrollan sin que les debamos “decir” cuanto comer. No hay de que preocuparse. Aún si su hijo no está comiendo lo suficiente, depende de cómo él o ella sea. Hable con su asesor de diabetes si se siente preocupado y verifique con su pediatra el desarrollo de su hijo de acuerdo con la tabla de crecimiento.
 
Las comidas estrictas y los refrigerios no sirven. Trate de pensar en que tipo de comida le habría dado en determinado momento si su hijo no tuviera diabetes y trate de ajustar la insulina de acuerdo a ese criterio.
 
Planee las comidas y el menú tomando en cuenta las actividades del niño. Por ejemplo, ¿el niño ha estado corriendo o permaneció tranquilo?
 
Los niños nunca responden a ser alimentados a la fuerza. Aunque puede ser difícil, trate de disminuir el énfasis en la alimentación. Generalmente una caída en el nivel de glucosa en sangre puede hacer que el niño sienta hambre y quiera comer.
 
Evite los alimentos y bebidas endulzados para “completar la comida”, cámbielos por algo ligero en carbohidratos. Los niños pronto aprenden a rechazar la comida si la “recompensa” es una bebida dulce o una galleta de chocolate.
 
La fruta fresca, tomada como un refrigerio, es mejor que beber jugo de fruta.
 
Suministre insulina extra en los niños cuando sea necesario, por ejemplo, en fiestas de cumpleaños o cuando comen dulces.
 
Los desayunos pueden ser difíciles, es muy común que los niños no tengan hambre por las mañanas. Deles un vaso (o medio vaso) de jugo o leche para empezar. Después de una hora aproximadamente, cuando el nivel de glucosa se haya elevado un poco, su apetito mejorará.
 
El gel de glucosa o los jugos pueden ser muy útiles en esta edad porque los niños no masticarían adecuadamente las tabletas de glucosa si presentan hipoglucemia.
 
Los niños al crecer pueden cambiar continuamente sus hábitos alimenticios. Hable con su dietista para obtener consejos en un  futuro.